La falta de medicamentos para el tratamiento del VIH pone en riesgo vital a miles de personas. En tiempos en el que el Estado brilla por su ausencia, faltan medicamentos y no hay ministerio de Salud, los efectos del ajuste y la desidia van haciéndose sentir en la vida de las personas. En diálogo con Enfant Terrible Gonzalo Valverde, coordinador nacional de la Red Argentina de Jóvenes y Adolescentes Positivos (RAJAP) nos habló del abandono estatal y los peligros que esto supone para las personas con VIH.

Desde el año pasado que esta situación se veía venir, y en lo que resta del año irá empeorando. A partir de una consulta de la Fundación Grupo Efecto Positivo (GEP), la Dirección Nacional de SIDA y Enfermedades de Transmisión Sexual confirmó la falta de 3 medicamentos antirretrovirales (efavirenz y de las combinaciones darunavir/ritonavir y tenofovir/emtricitabina/efavirenzy), y anticipó que en agosto faltarán otros 15 medicamentos. Esto implica que más de 15 mil personas que viven con VIH no podrán abordar su tratamiento como corresponde. 

Ante la situación, algunos medicamentos son cambiados con otros y sus consecuencias no son nada favorables. “Hay pares a lxs que les cambiaron una droga por otra, les cambiaron un medicamento por otro, lo cual repercute directamente en el tratamiento. El cuerpo está acostumbrado a un tipo de pastilla y te lo cambian por otro nuevo para el organismo. A muchxs les da duda de cómo va a reaccionar el cuerpo, muchos miedos, muchas inseguridades. Repercute directamente en el tratamiento”, aseguró Gonzalo Valverde, de la Red de Adolescentes y Jóvenes Positivos.

Pacientes positivos denuncian que el acceso al tratamiento gratuito es un derecho que está siendo vulnerado. Las decisiones neoliberales del gobierno de Cambiemos pone en riesgo tanto derechos como vidas.

“Es terrible que sigan pasando esas cosas. Por las malas políticas del gobierno las personas seropositivas no podamos conseguir la medicación que tenemos por derecho y no podamos seguir con nuestro tratamiento. Esa es la repercusión directa. Las personas seropositivas tenemos entre 7 y 8 esquemas (combinación de pastillas que debemos tomar) y a medida que no adherimos a un tratamiento, vamos quemando esquemas y podemos llegar a un punto en nuestra vida en el que no hay más esquemas que tomar, no hay pastillas posibles” expresó Gonzalo.

Además agregó que “desde el momento de la degradación del Ministerio de Salud a Secretaría dependiente del Ministerio de Desarrollo Social y la aprobación del presupuesto 2019 anunciamos que iba a haber un recorte y un ajuste en la salud en general y las personas  seropositivas en particular“. 

Hace varias décadas que se sancionó la llamada “Ley Nacional del Sida, que garantiza el acceso a la medicación correcta y responsable. Gonzalo dejó claro el panorama al decir:

“Hay gente que toma decisiones políticas en función de costo-beneficio como si la salud fuera una cuestión de ganancias, mientras nuestros derechos y nuestra salud están en el medio”, situación que “puede devenir en mayor faltantes, lo cual nos tiene en alerta, viendo que medidas tomar y que medidas seguir sin que pasen encima de nuestros derecho a acceder a tratamientos. Sabemos que sin tratamiento nos morimos porque no podemos mantener controlado el virus y el virus avanza. Es nuestro derecho amparado por la Ley Nacional de SIDA desde 1990 y lo están vulnerando directamente.” 

Otro aspecto interesante que remarcó a modo personal Gonzalo tiene que ver con el impacto que tiene la deuda externa y las condiciones que impone el FMI. “La decisión del gobierno de pagar una deuda externa ilegítima sigue las órdenes del FMI ajustando y atacando al pueblo. La reforma previsional y los ataques que hay hacia los pensionadxs no contributivxs es una expresión de las solicitudes del FMI. Sobre las pensiones no contributivas hace tiempo venimos denunciando que hace 3 años que no salen las pensiones. Éstas son otorgadas a personas que poseen algún tipo de discapacidad como a las personas seropositivas que no podemos acceder a un trabajo en blanco necesitamos esas pensiones para subsistir. Ahora piden un certificado médico oficial digital, lo cual es difícil de tramitar.

“Dicen que ser seropositivo no es una incapacidad, nosotrxs consideramos que es una incapacidad social en el sentido que es estigma y discriminación a la hora de acceder a un trabajo si damos a conocer nuestro diagnóstico. Esto no es nuevo, pero ahora lo ajustan y con el certificado médico oficial hacen que muchxs pensionadxs dejen de recibirla.”

Distintas organizaciones y fundaciones están pensando acciones y medidas a tomar por esta lamentable situación que pone en riesgo vidas, que viola derechos fundamentales, y que demuestra- sin sorpresas – cuáles son sus decisiones políticas y las prioridades para con el los sectores mas vulnerables del pueblo. 

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Guillermina Huarte

Estudiante de eso que le llaman comunicación social. Lesbiana y feminista con orgullo. Pelea con facilidad. Quisiera que sea verano todo el año. Desconfía y reniega de la astrología.
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