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El plazo para oficializar listas y alianzas se va agotando y Ramoncito Mestre espera poder forzar la interna en Cambiemos mientras Negri apela al padrinazgo de Marcos Peña y el grupo Balcarce para eludirla. Por su parte Schiaretti liquidó UPC y festeja el desbarranco cambiemita mientras Carro busca ganarle al gobernador el voto peronista opositor.

La carrera electoral para los comicios provinciales y municipales en Córdoba se han convertido en una escena de Juego de Tronos; traiciones, componendas, y relaciones carnales entre insospechados y muy variopintos contendientes. La oficialización de listas se acerca y todo parece apuntar a que la implosión de Cambiemos en Córdoba se expresará en dos listas distintas: la de Ramoncito con el apoyo de un sector importante de la UCR provincial, y la de Negri, Baldassi y Juez ungidos por la sagrada pompa de Marcos Peña, su “Majestad La República, Carrió” y el resto del llamado “grupo Balcarce”.

Así las cosas el inmediato beneficiario político de esta ruptura pareciera ser la eterna Unión Por Córdoba que retendría la gobernación provincial ante un arco opositor dividido y en lucha fratricida. Sin embargo, el actual gobernador Juan Schiaretti ha decidido enterrar el viejo sello electoral que supo rubricar la alianza entre sus acólitos y los de su adversario y amigo Jose Manuel De la Sota, al interior del PJ provincial. La nueva marca “Haciendo Córdoba” no sólo ha permitido al schiaretismo desplazar a los alfiles delasotistas dentro del justicialismoprovincial, sino sumar de cara a estas elecciones el progresismo socialista de Lifschitz y al bloque del GEN que responde a Margarita Stolbizer. Ellos ya ganaron.

En tercer lugar y  buscando superar su techo del 10% cosechado en las parlamentarias de medio término, la lista del Frente Córdoba Ciudadana consagró a Pablo Carro como candidato a gobernador, mientras que el puesto de vice aún esta en disputa (suenan Checha Merchán o Malvina Tosco como candidatas ideales). No obstante, tirios y troyanos cercanos a la formación que boga por el regreso de Cristina para las generales de octubre, admiten la posible caída de la lista si las negociaciones entre la jefa y el PJ nacional llegasen a buen puerto. La unidad del peronismo a la orden del día. 

De consumarse una nueva derrota del oficialismo cambiemita, ya fuere producto de su pésima imagen o de la división entre sus filas, estaríamos ante la tercera derrota consecutiva en elecciones provinciales del oficialismo. Toda una tendencia de cara a octubre, habida cuenta de que el bastión electoral del macrismo es Córdoba. En la misma línea, si efectivamente la Jefa acordase con el PJ pararle el Carro a Pablo, el gesto hablaría por sí solo, preparando la cancha a la tan mentada unidad del peronismo para… volver?.

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Santiago Torrado

Menorquín en Argentina. Fotógrafx documental. Discuto política a los gritos y tengo un perro que se llama Lupo.
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