La manifestación ya tiene confirmadas todas las provincias del país, y en algunas de ellas se hace hasta en distintas ciudades. La convocatoria sale principalmente de organizaciones y fundaciones pro-vida e instituciones religiosas .

“Con mis hijos no te metas” es una campaña nacida en Perú en diciembre del 2016. Surge desde un grupo de padres y madres que consideran a la campaña como un movimiento social en contra de la “ideología de género”. A través de un aparato de propaganda empapelaron de celeste y rosado la ciudad cordobesa, como en otras provincias. Este grupo de personas se organizan para quitarle a lxs niñxs- al menos en argentina- un derecho: la Ley de Educación Sexual Integral (ESI).

No resulta extraño que sean lxs mismxs que hace dos meses se opusieron a la legalización de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, que logró ser aprobada en la Cámara de Diputadxs para ser discutida por senadorxs, que finalmente la rechazaron. Este sector tuvo como argumento que con educación sexual en las escuelas el aborto es evitable. Hoy también se posicionan en contra de la aplicación de la ESI.

Este avance que actualmente les permite convocar  una marcha a nivel nacional también se da en la región. El caso brasileño no es aislado. Bolsonaro comenzó con una campaña muy similar llamada “escola sem partido” (escuela sin partido) que se opuso al dictado de la educación sexual en las escuelas. Este señor, que lidera las encuestas del balotaje que se definen el domingo, cuenta con el apoyo de la Iglesia Evangelista que tiene una representación considerable en el Congreso Nacional de Brasil. De la mano del poderoso discurso religioso allanó el camino para sembrar el odio a uno de sus principales “enemigxs” : la comunidad LGTB, pero también el odio a las mujeres, a lx negrxs y a las comunidades originarias. 

En nuestro país el avance del feminismo es innegable : la discusión del aborto en la Cámara de Senadorxs; las Ley de Matrimonio Igualitario; la Ley de Identidad de Género; un Encuentro Plurinacional de Mujeres, lesbianas, travestis, trans y no binaries, que año a año convoca más participantes. Sin embargo estas conquistas no son estáticas y actualmente el sector opositor sale a militar para retroceder en estos términos. La Ley de Educación Sexual Integral es un derecho desde 2006, y si bien no se concretó en todas las escuelas o provincias, no se puede poner en duda su validez y la exigencia de su aplicación.

Posicionarse en contra de lo que llaman “ideología de género” permite que personas que forman parte de iglesias católicas y evangelistas hoy estén en la calle repartiendo folletos pro-aborto clandestino y afirmaciones violentas para la comunidad LGTTTBIQ. Atropellan las conquistas alcanzadas tanto en lo jurídico como en el espacio público y hasta en lo discursivo. 

Negarle a lxs niñxs y adolescentes la ESI es avasallar un derecho. La enunciación “con mis hijos no te metas” atenta contra la responsabilidad que tiene el Estado de enseñar y brindar información. Nada tiene que ver con el parentesco el reconocimiento de lxs niñxs y adolescentes como sujetx individuales de derecho. 

 

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Guillermina Huarte

Estudiante de eso que le llaman comunicación social. Lesbiana y feminista con orgullo. Pelea con facilidad. Quisiera que sea verano todo el año. Desconfía y reniega de la astrología.
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