Hay una escritora entre sierras: Gisela Paggi. Ella medita cada palabra. Tiene una obsesión profunda con la gramática. Lleva al lenguaje a lo excelso. No sólo escribe, que no es poco, hace cada detalle de sus libros de manera artesanal hoja por hoja. De esta manera, sus libros se convierten en arte objeto además de literatura. Las tapas son curiosas xilografías, dentro de los mismos podemos encontrar distintas incursiones en el terreno de las artes plásticas. Cada uno tiene su atmósfera, su aura, no entran en el circuito industrial. Le conozco dos obras: Orfeo y Azulejería, no me extrañaría que guarde una novela o algunos poemarios con intensas correcciones. 

Azulejería es su segundo libro. Si bien su lenguaje es poético no cae en extraños barroquismos. Hay también algo de autobiográfico y lo más interesante una denuncia artística, señala con un dedo poético algo que la aterró y vino en forma de pesadillas o peor aún en forma de silencios. Pero la voz femenina literaria es más fuerte y no se la puede acallar por mucho tiempo. Hay una postura clara, una responsabilidad ante el mundo en un sentido Sartreano, hay atisbos existenciales. 

Paggi es una voz necesaria, en un mundo cada vez más obstinado en ser mercantil, la poeta e intelectual nos sale al cruce. Nos interpela. Hay preguntas que son ecos milenarios como en Orfeo su primer libro. Su trabajo como escritora es el de una consciencia en constante lectura con momentos oníricos superlativos. 
Además les propongo que la sigan en instagram: giselapaggiart y su otra cuenta: bibliogigix donde pueden ver su producción y sus constantes recomendaciones literarias. También podrán consultarla o ponerse de acuerdo para adquirir su obra. 

Esteban Cristóbal Baldomar. Profesor en Letras y Filosofía. Lector de Tarot. Da Clases de Tarot Marsella online y presenciales. Olavarría, Buenos Aires.  En instagram: estebancristobalbaldomar. 

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Redacción Enfant Terrible

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