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Hace 12 años fue fusilado el docente Carlos Fuentealba por exigir mejores condiciones para los trabajadores de la educación. Tras un paro de 50 días, una huelga general y un intento de juicio político al entonces gobernador de Neuquén, se logró encarcelar al autor material del fusilamiento, dejando impune la cadena de mandos y decisiones que decidió manchar las tizas con sangre, aquél 5 de abril de 2007.

La mañana del 4 de abril de 2007 lxs docentes de la localidad de Arroyito, a 45 km de Neuquén, decidieron cortar media calzada de la ruta 22 para exigirle al gobierno provincial y nacional, una mejora en el salario y las condiciones de trabajo y edilicias de lxs trabajadorxs de la educación. Entre lxs educadores y manifestantes estaba Carlos Fuentealba de 40 años, padre de dos hijas de 10 y 14, docente de química desde hacía dos años en el Centro Provincial de Enseñanza Media Nº69, ubicado en el periférico y humilde barrio Cuenca XV. El gobernador de Neuquén Jorge Sobisch ordenó sacar a lxs manifestantes de la ruta y la policía provincial se empleó a fondo.

Cientos de uniformados antimotines, gas pimienta, y dos carros hidrantes lograron desalojar a lxs docentes lejos de la ruta. Fuentealba que se había refugiado en su Fiat 147 fue perseguido por el policía Darío Poblete, quien disparó un bote de gas lacrimógeno al interior del vehículo donde estaba Carlos, rompiendo el vidrio y ocasionándole un hundimiento de cráneo que lo mataría dos días después. Carlos Fuentealba murió con el guardapolvo ensangrentado.

Tuvieron que pasar 50 días de paro general docente, con 13 millones de estudiantes y educadores en las calles de todo el país exigiendo justicia por Fuentealba, un paro general y un intento de juicio político a Sobisch para que, tarde y mal, se juzgara a Poblete por el fusilamiento de Carlos. Hoy ya han transcurrido 12 años y Darío Poblete entra y sale libremente de prisión, a pesar de haber sido condenado a perpetua, mientras Sandra, Camila y Ariadna (su esposa e hijas) esperan que se haga justicia.

El pasado mes de marzo, la Corte Suprema ordenó que el Tribunal Superior de Justicia de Neuquén emita un nuevo fallo sobre el caso caratulado como Fuentealba II. El reclamo es por sentar en el banquillo al ex gobernador coom autor intelectual del fusilamiento de Fuentealba: «Sobisch tiene una condena social que es irremontable, tiene una condena por parte no sólo de los trabajadores de la educación, sino de todo el pueblo de Neuquén que jamás va a poder revertir«. (Vaconfirma 4/4)

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Santiago Torrado

Menorquín en Argentina. Fotógrafx documental. Discuto política a los gritos y tengo un perro que se llama Lupo.
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