El represor Miguel Osvaldo Etchecolatz fue condenado a su cuarta cadena perpetua por el Tribunal Oral Federal 6º sito en Comodoro Py. El juicio inició en 2016 por delitos de lesa humanidad cometidos contra 125 personas en los centros clandestinos Puente 12 y la Comisaría 1º de Monte Grande, en Esteban Echeverría.

Miguel Osvaldo Etchecolatz fue llevado esta mañana a la Sala AMIA del Tribunal Federal Nº6 de Comodoro Py en silla de rueda, vestido con ropa deportiva y portando un rosario con gran crucifijo sobre el pecho.


La sala estaba abarrotada por organizaciones de Derechos Humanos, familiares y conocidos de las más de 150 personas que fueron torturadas y desaparecidas entre 1974 (antes del golpe) y 1976 en los centros clandestinos Puente 12 -también conocidos como Cuatrerismo y Brigada Güemes- a manos de Etchetolatz y otros siete ex policías que fueron juzgados esta mañana. 

La causa que inició el año pasado, condenó a su cuarta cadena perpetua a Etchecolatz, que besó su crucifijo al momento de oír el veredicto. Los familiares corearon “como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar”.

Penas de entre 6 y 8 años fueron para tres de los policías implicados, y hubo absolución para los otros 4 por considerarse prescriptos los delitos de lesa humanidad cometidos contra 125 mujeres y hombres. De esas víctimas, 64 permanecen desaparecidas. Once eran embarazadas. 

¡Compartílo en las redes!

Santiago Torrado

Menorquín en Argentina. Fotógrafx documental. Discuto política a los gritos y tengo un perro que se llama Lupo.
Cerrar