A 35 años de "La mano de Dios" y "el gol del siglo"

Pasaron más de tres décadas del mítico partido en el que Diego Armando Maradona se convirtió en D10S. En el mundial de México del 86, Maradona marcó los dos goles que llevaron a la victoria contra el equipo inglés. Aún con la herida de Malvinas abiertas, el 10 hizo justicia a su modo: un gol con la mano y otro gambeteando a quien se le cruzara por el camino. Momento, sin dudas, atesorado en la memoria popular y en la memoria del fútbol.

Por Redacción Enfant Terrible |

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Hoy cumplen 35 años desde aquella mítica picardía de Diego Armando Maradona: el gol con la mano. Aquel momento en el que, en el Estadio Azteca, el 10 saltó para poner al marcador del lado de Argentina. Con la inteligencia que lo caracterizaba, burló la autoridad de los árbitros y con el puño arriba lo hizo suyo. El gol fue bautizado como "La mano de Dios".

Sin embargo, lo que terminó por hacer de Diego una figura épica en aquel partido contra Inglaterra, fue el segundo gol que hizo minutos después. Desde mitad de cancha, Maradona agarró la pelota y pasó a cuanto jugador inglés se le cruzara por el camino, incluido al arquero. Quedó como "El Gol del Siglo", aunque para muchxs sigue siendo el mejor gol de la historia. A ese momento mágico lo acompañó el relato en vivo de Víctor Hugo Morales, quien quebrado por el llanto se preguntaba: "¿Barrilete Cósmico, de qué planeta viniste?". Sin dudas, el relato también es parte de la memoria y quien lo escuche sabe de qué se trata.

"Yo creo que es un gol soñado", dijo Maradona muchos años después. "No me podían parar", decía el 10."Me daban ganas de pararme y aplaudirlo. Fue una obra de arte de un jugador extraordinario.", expresó uno de sus rivales.

Más allá de la genialidad que Diego Armando Maradona manejaba en una cancha de fútbol, el partido pasó a la historia por lo que significó ganarle a Inglaterra en aquel momento. Habían pasado apenas cuatro años de la Guerra de Malvinas, y tres del final de la dictadura, episodio que estaba totalmente abierto. Ese es el telón de fondo con el que se disputaba el partido Argentina - Inglaterra, y con el que Maradona hacía historia. Por supuesto que es fútbol, y en ese sentido, no puede equipararse a una revancha bélica, ni pretender que los jugadores (de ambos equipos) sean responsables de tal conflicto político. Sin embargo, simbólicamente, fue una victoria justiciera, rebelde, reparadora. Y el festejo de Diego con el puño en alto así lo confirmaban.

Pablo Alabarces, el sociólogo especialista en cultura popular y gran conocedor del mito maradoneano, en una entrevista se refirió a ese momento como: "los dos goles a cuatro años apenas de Malvinas; y para colmo, exactamente esos dos goles, y no cualquier otro tipo de goles. Ésos."

"Me detengo en el primer gol (con la mano), que representa la idea del “plebeyo que vence al poderoso con las armas del pícaro y del pobre”; el segundo, algo irrepetible. Todo esto no se finge, no hay impostación: no hay relato ni ficción ni guión. Eso pasó así como lo vimos."

Es el primer aniversario de este hito sin Maradona. Es un motivo que hace del recuerdo de La mano de Dios y el Gol del siglo una situación especial. En este sentido, hoy se le rinden distintos homenajes, y la AFA propuso "gritar el gol" en el momento exacto (16.09 hs) "poné a todo volumen el relato del gol de Diego a los ingleses. Y cuando la pelota vuelva a entrar, vamos a gritarlo para que se escuche hasta el cielo. ¡Volvamos a gritarlo otra vez!".

Hoy estamos, nuevamente, ante la muestra de que Diego Armando Maradona es inagotable.

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