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Desde 1975 se conmemora cada 2 de junio el Día Internacional de Lxs Trabajadorxs Sexuales en recuerdo de la huelga que encabezaron en Francia un centenar de mujeres cansadas de la represión y persecución estatal, y que puso en agenda las reivindicaciones de lxs trabajadorxs del sexo en todo el mundo. De la antigua Roma a nuestros días se pueden rastrear las huelgas, luchas, avances y retrocesos que atraviesan la historia de lxs obrerxs del sexo.

La conmemoración del Día Internacional de Lxs Trabajadorxs Sexuales cumple hoy 44 años, aunque el mapa de luchas y reivindicaciones del gremio del trabajo sexual puede rastrearse muchas más décadas e incluso siglos atrás. Hoy 2 de junio, se vuelve a poner sobre la mesa la cruda realidad de las miles de mujeres, hombres y disidencias que trabajan con su cuerpo y exigen por ello, el acceso a sus derechos como obrerxs. Obrerxs del sexo.

A LA HUELGA COMPAÑERX

La vieja Europa vivió una efervescente ola de huelgas y luchas populares entre los 60 y 80 que amenazó la paz conservadora que se instauró en todo el continente tras la posguerra. Del Mayo Francés a las huelgas mineras en Reino Unido, los paros y movilizaciones volvieron a copar las calles, y el gremio de lxs trabajadorxs sexuales no fue una excepción.

En 1975 el recién nacido Colectivo Francés de Prostitutas impulsó una gran huelga exigiendo el fin de la persecución policial, el encarcelamiento y la violencia estatal contra las meretrices. Las movilizaciones localizadas pronto se extendieron por todo el país y culminaron con la toma de la iglesia de Saint-Nizier en Lyon. Finalmente la policía desalojó violentamente la ocupación del templo, pero las reivindicaciones del sector quedaron instaladas en el seno de la sociedad.

El impacto de la huelga impulsada en Francia tuvo su repercusión poco tiempo después en Reino Unido. Tras la imponente huelga minera de 1985, el Colectivo Inglés de Prostitutas impulsó una huelga sexual cuyas exigencias fueron muy similares a las de sus pares francesas: basta de persecución policial, el fin de las extorsiones, detenciones y violencia policial, ambiente seguro para trabajar…etc.

Sin ir más lejos, las compañeras de Ammar – Córdoba impulsan por estos días un ciclo de actividades y charlas en el Museo de Antropología, que durará todo el mes de junio con el objetivo de concienciar a la población y visibilizar los reclamos de lxs trabajadorxs sexuales de la provincia, y exigiendo su derecho a una jubilación y un obra social. 

UN SECTOR HISTÓRICO

La IV ola feminista y el rol que ocupan las reivindicaciones de lxs trabajadorxs sexuales al interior de los feminismos, ha dotado de actualidad el debate entre dos posiciones contrapuestas: abolicionismo vs. regulacionismo. Más allá de la solidez argumentativa que ambas posiciones sostienen, y cuyas reflexiones no es mi intención abordar en esta columna, lo innegable del trabajo sexual es que también contiene una tradición histórica y de lucha, eminentemente popular y estrechamente ligada a los intereses de lxs explotadxs.

En ese sentido y revisando la historia reciente de nuestra américa, es ineludible el célebre episodio narrado por Osvaldo Bayer en su libro «La Patagonia Rebelde», en que las «Putas de San Julián» que trabajaban en la casa de tolerancia «La Catalana» se negaron a acostarse con los soldados que venían de masacrar a los obreros anarquistas de la FORA, y los echaron a golpes de escoba porque «no nos acostamos con asesinos». 


LA HUELGA DE SEXO EN EL NACIMIENTO DE EUROPA

Así, rastreando la historia de las huelgas de mujeres, encontramos por ejemplo una de las primeras medidas de lucha «de piernas cruzadas», en una época en que las mujeres no tenían formalmente status de persona, sino mas bien de cosa: el período grecolatino en la Europa del siglo V a.c.

El dramaturgo griego Aristófanes escribió la historia de «Lisístrata», una joven helena que planeó y dirigió la huelga sexual de todas las mujeres griegas con el objetivo de poner fin a la guerra del Peloponeso. Asimismo, el mito de «El rapto de las Sabinas»  cuenta cómo la tribu de los Sabinos y los hijos de Rómulo (primer rey de Roma) se enfrentan por la posesión de las mujeres, que se niegan a procrear y amenazan con suicidarse si no reina la concordia y la paz entre los pueblos, sentando las bases de lo que algunos siglos después sería Roma.


En leyendas y mitos como estos que rodean el desarrollo del período clásico, y que son nacimiento de muchos de los principales constructos culturales, antropológicos y sociales que conocemos como «cultura occidental», se inscribe el fundamento del carácter patriarcal de occidente, pero también resulta evidente que la huelga sexual es un arma con siglos de antigüedad, que las reivindicaciones de lxs doblemente explotados está estrechamente vinculado a la sexualidad, y que la conquista de derechos hoy, no pasa sólamente por el debate entre abolición o regulación.

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Santiago Torrado

Menorquín en Argentina. Fotógrafx documental. Discuto política a los gritos y tengo un perro que se llama Lupo.
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