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Marielle presente, hoy y siempre

23/03/2020

El hecho: crimen de odio, crimen político

El sábado 14 de marzo se cumplieron dos años del asesinato de Marielle.
El crimen de odio se perpetró en el barrio Estácio de Río de Janeiro, al finalizar una actividad con mujeres, la “Roda de conversa Mulheres Negras Movendo Estruturas”, en el centro de la ciudad. El saldo del homicidio fue doble: Anderson, el chófer del auto en el que se transportaba Marielle, también fue acribillado a balazos.


A dos años de sus muertes, las investigaciones no han avanzado demasiado en dar respuestas concretas al crimen político y se ha denunciado constantemente la falta de transparencia durante el proceso. La envergadura que implica la causa ha traspasado las fronteras nacionales y cuenta actualmente con un amplio apoyo internacionalista.


La directora ejecutiva de Amnistía Internacional Brasil, Jurema Werneck, señaló que: “Dos años son demasiado tiempo de espera. La falta de resultados sólidos a la hora de determinar quién ordenó el asesinato o aclarar las circunstancias en que se cometió, que ha sido la tónica de la investigación durante el último año, demuestra que todavía se puede matar a defensores y defensoras de los derechos humanos en Brasil y que estos crímenes quedan impunes” (1).

¿Quiénes eran Marielle y Anderson?

Marielle Franco fue elegida como concejala de Río de Janeiro, representando al Partido Socialismo e Liberdade (Partido Socialismo y Libertad, PSOL), con 46.502 votos, posicionándose como la 5° candidata más votada de la ciudad. Presidió la Comissão da Mulher da Câmara y, junto con Marcelo Freixo, coordinó la actuación de la Comissão de Direitos Humanos da Assembleia Legislativa de Río.


Mujer, negra, lesbiana, nacida y criada en la favela de Maré (zona norte de RJ), fue una acérrima militante feminista, defensora de los derechos humanos de las mujeres, la comunidad LGTBIQ+, la juventud negra y las poblaciones de las favelas, con una fuerte posición anti-militarista. En esta línea, en 2014, defendió su tesis de maestría en Administración Pública en la Universidade Federal Fluminense (UUF). En su investigación, Marielle estudió la implementación de las Unidades de Policía Pacificadora (UPPs) entre 2008 y 2013 en RJ, donde desde una perspectiva teórica propone que el modelo de seguridad pública destinado a las favelas refuerza el Estado Penal (2).
Anderson Gomes, al momento del asesinato, hacía poco tiempo trabajaba como chófer de Marielle. También afavelado, con un hijo de aproximadamente un año de edad, fue asesinado mientras trabajaba.


Ambxs se han convertido en un símbolo de lucha y resistencia de la historia brasileña reciente, en una coyuntura que rechaza y ataca los derechos de las disidencias, las identidades afro e indígenas, los sectores más vulnerables y marginales de la sociedad, a quienes se excluye de su ciudadanía y a quienes se mata a quemarropa para imponer el miedo. Hay que subrayar que los asesinatos de Marielle y Anderson no son los únicos ni son aislados en el contexto del Brasil bolsonarista, donde la criminalización de los movimientos sociales y los crímenes de odio a dirigentes políticos va en alza (3).

Los detenidos: Ronnie Lessa y Élcio de Queiroz

El año pasado, en el primer aniversario desde que se cometió el crimen, el boom mediático coincidió con la proeza de las autoridades: Ronnie Lessa y Élcio Vieira de Queiroz fueron detenidos y acusados como los autores materiales del homicidio. Lessa como el francotirador que habría disparado a Marielle y Anderson; y Vieira de Queiroz, como el conductor del vehículo de la persecución. Ambos ex agentes cuarentones de la nefasta Policía Militar, con sus respectivos historiales criminales y sospechosos de integrar el “Escritório do Crime” (“Oficina del Crimen”).


La última novedad del proceso fue la disposición del Tribunal de Justicia de Río de Janeiro: los responsables materiales del crimen serán juzgados mediante Jurado Popular.

Un tercero en cuestión (por lo menos): Adriano Magalhães da Nóbrega

El tercer sospechoso involucrado en el caso es Adriano Magalhães da Nóbrega, más conocido como “Capitão Adriano” (“Capitán Adriano”), ex capitán de la Policía Militar, expulsado, y quien estaba acusado por encabezar el grupo paramilitar de sicarios “Escritório do Crime”, una de las más antiguas milicias de Río de Janeiro.


El pasado 9 de febrero, en la localidad de Esplanada (Bahía, nordeste de Brasil), el Capitán Adriano murió en un enfrentamiento con policías militares. Un operativo orquestado por equipos del Batalhão de Operacões Policias Especias (Batallón de Operaciones Policiales Especiales, BOPE), de la Companhia Independente de Policiamento Especializado (Compañía Independiente de Policiamiento Especializado, CIPE) Litoral Norte y de la Superintendência de Inteligência (Superintendencia de Inteligencia, SI) de la SSP-BA (Secretaría de Seguridad Pública). El lugar: una finca rural, cuya propiedad pertenece a un concejal del Partido Social Liberal (PSL) de ultraderecha (4).


Adriano, por su parte, permanecía prófugo desde hacía un año, después de haberse emitido su orden de arresto en enero de 2019.
No existen todavía certezas de cómo influirá la muerte de uno de los principales sospechosos del asesinato de Marielle y Anderson en la investigación. Por lo pronto, el PSOL reclama por el esclarecimiento de las condiciones de la muerte de Adriano, ya que se trataba de una pieza clave de este rompecabezas.

¿Quién mandó matar a Marielle Franco?: en la huella de la familicia bolsominosa

Así las cosas, el interrogante que retorna una y otra vez apunta a dilucidar el trasfondo político y el entramado más complejo del asesinato: Quem mandou matar Marielle? Al cual hay que agregar: E por quê?
En el ojo de la tormenta se encuentra la vinculación de la familia Bolsonaro con el hecho y los principales sospechosos.

Algunas conexiones ya están restablecidas.

La Fiscalía a cargo del caso sostiene que existe una relación entre el Capitán Adriano y Fabricio Queiroz, el ex asesor del senador Flávio Bolsonaro, hijo mayor del presidente brasilero. Flávio y Queiroz son investigados por desvío de fondos públicos y blanqueo de capitales mientras se desempeñaba como diputado regional, por el esquema de “rachadinha” (5) en la Asamblea Legislativa de RJ (Alerj por sus siglas en portugués). Por su parte, Adriano y Fabricio trabajaron juntos en el 18º Batalhão da PM (Batallón de la Policía Militar).


Tanto Flávio como Jair Bolsonaro muestran su respectiva admiración por el Capitán Adriano. El ex comandante de la tropa de elite de RJ fue homenajeado dos veces por Flávio: en octubre de 2003, recibió una mención de honor por sus funciones como militar, desempeñadas con “dedicación” y “brillantez”; en junio de 2005, se lo vuelve a homenajear con la Medalla Tiradentes, el honorífico más alto de la Alerj, mientras Adriano continuaba preso por una serie de graves delitos. En octubre del mismo año, Adriano fue condenado por homicidio; días después, mientras Jair Bolsonaro se desempeñaba como diputado federal, dedicó un discurso en la Cámara de Diputados a Adriano. En cualquier caso, ¿estos datos nos sorprenden viniendo de reivindicadores del militar y torturador, Carlos Brilhante Ustra, durante la dictadura brasileña [1964-1985]?


Por otra parte y según el Ministerio Público de RJ, Fabricio indicó a la mujer de Adriano (Daniele Mendonça) para ser contratada como asesora del gabinete de Flávio Bolsonaro en 2007. En abril de 2016, la madre de Adriano (Raimunda Veras Magalhães) fue también nombrada asesora de Flávio. Informaciones que apuntan a desentrañar el esquema de la repartición de salarios y funcionarios fantasmas nombrados que no ejercían esos cargos, en un sistema de corrupción que tiene su extensa tradición en este sentido, pero donde la podredumbre casi siempre parece provenir de los sectores provenientes o afines al PT (Partido dos Trabalhadores) y a la izquierda.


Mientras tanto, la familícia bolsominosa no hace más que negar estas relaciones o emitir argumentos contradictorios a su favor. Difícilmente pueda esperarse justicia por el asesinato de Marielle y Anderson en una estructura política y penal que opera según lógicas e intereses propios, antidemocráticos y antiderechos en su más amplia gama de espectros.
O, de mínima, no será tan sencillo.

Marielle vive: su último discurso

La presión y la lucha para que se haga justicia por el asesinato de Marielle y Anderson provendrán, una vez más, de las calles, de la movilización colectiva, como se ha venido sosteniendo hasta ahora a lo largo de dos años de reivindicaciones, conmemoraciones y repudios públicos, no sólo a nivel nacional sino en todo el mundo.


El escenario de las movilizaciones de este año fue, lamentablemente, a contramano e inesperado. En el contexto de la emergencia sanitaria mundial a causa de la pandemia suscitada por el COVID-19, el Instituto Marielle Franco decidió reprogramar las movilizaciones y los actos del 14 de marzo, circunstancia que no impidió completamente la realización de algunas actividades en el marco de la conmemoración (6).


En este marco, no me parece menor rescatar el último discurso público que dio Marielle por el 8M, unos días antes de su asesinato. Muchos de los derechos y reivindicaciones que ahí defiende se actualizan y continúan más vivos que nunca. Sus palabras resuenan, una y otra vez, para quienes todavía creen y apuestan por la construcción de una sociedad más justa, más igualitaria, menos violenta.

Vas a tener que aguantar a las mujeres negras, trans, lesbianas, ocupando una diversidad de espacios. […] Por ese y por otros motivos, defendemos la presencia de más mujeres en la política. […] Nosotras somos diversas, pero no estamos dispersas», dice Marielle con énfasis. Las semillas están plantadas.


Notas:

(1) Fuente: https://www.amnesty.org/…/brazil-two-years-after-killing-o…/

(2) Traduzco, a continuación, el abstract de la tesis de maestría de Marielle:

Título: “UPP- la reducción de la favela a tres letras: un análisis de la política de seguridad pública del estado de Río de Janeiro”
Resumen: “El objetivo de esta disertación es demostrar que las Unidades de Policía Pacificadora (UPPs), como política de seguridad pública adoptada en el estado de Río de Janeiro, refuerzan el modelo de Estado Penal. Para esto, es necesario presentar un estudio sobre el significado de las Unidades de Policía Pacificadora (UPPs) desde la perspectiva de la Seguridad Pública y fundamentado en los elementos de la Administración Pública. Se trata de averiguar cuáles son las relaciones contenidas en estas Unidades, intrínsecas al proceso de elaboración y consolidación de políticas en el área de seguridad pública. En este sentido, habrá un esfuerzo de identificar si las UPPs representan una alteración en las políticas de seguridad o si éstas se confirman como maquillaje de esas políticas. Se busca analizar, en una perspectiva teórica amplia, si el modelo neoliberal en Brasil incorpora los elementos de un Estado Penal, considerando el proceso de formulación e implementación de las UPPs en las favelas de Río de Janeiro, en el período de 2008 a 2013, pieza clave para la comprensión de este fenómeno. Considerando la favela de Maré como uno de los elementos que corroboran este análisis, una vez que estos son caracterizados por elementos que sintetizan el modelo teórico propuesto por Loïc Wacquant (2002), a saber, el proceso de penalización ampliado que colabora sobremanera para la consolidación del Estado Penal, se parte del presupuesto de que el modelo de análisis propuesto por este autor, aplicado al caso propuesto y manteniendo las peculiaridades de cada contexto histórico-político, permite identificar un Estado Penal que, por el discurso de la “inseguridad social”, aplica una política orientada a la represión y el control de los pobres. La marca más emblemática de este marco es el cerco militarista en las favelas y el proceso creciente de encarcelamiento, en su sentido más amplio. Las UPPs se vuelven, así, una política que fortalece el Estado Penal con el objetivo de contener a los insatisfechos o “excluidos” del proceso, formados por una cantidad significativa de pobres, colocados cada vez más en los guetos de las ciudades y en las prisiones.” (Fuente: http://bdtd.ibict.br/…/UFF-2_cb9b1f2357cfc51dafe5fabead0084… ).

(3) Para aportar apenas algunos datos concretos al respecto, hay que mencionar que el año pasado, por lo menos, se registraron siete asesinatos a dirigentes indígenas que protegían sus territorios, el récord más mortífero de las últimas dos décadas. Hace unos días, además, un policía militar de Minas Gerais asesinó por la espalda a Danilque Oliveira dos Santos, uno de los coordinadores del “campamento Fidel Castro” del MTST (Movimento dos Trabalhadores Sem Teto, Movimiento de los Trabajadores Sin Techo).

(4) El PSL es la plataforma política con la que Jair Bolsonaro ganó las elecciones presidenciales de 2018 y de la cual se escindió, reciente y todavía no formalmente, con la intención de fundar la “Aliança pelo Brasil” (Alianza por Brasil, APB).

(5) La “rachadinha” es conocida como la operación de repartición ilegal de salarios, entre funcionarios públicos, como forma de contraprestación de “favores”.

(6) “El Instituto Marielle Franco es una organización creada por la familia de Marielle, con el reto de buscar justicia acerca del asesinato, defender la memoria de la concejala, multiplicar su legado y regar las semillas que surgieron después del asesinato cobarde que se cobró su vida y la del conductor Anderson Gomes, en el 14 de marzo de 2018.” En la siguiente página se pueden ver otras actividades, fotos y más información sobre el IMF: https://www.institutomariellefranco.org

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