Marcha contra los Travesticidios y Transfemicidios. FOTO: MEDIONEGRO

La Coordinadora de Justicia por Laura Moyano convocó a personas y organizaciones sociales a participar de la marcha por los tres años del asesinato de Laura. Se partirá de la casa en la que ella vivió-y que actualmente vive su familia- hasta el lugar donde fue encontrada sin vida, en la Av. Donato Álvarez, una de las calles más transitadas de Villa Allende.

Laura Moyano era una mujer trans de 35 años. Realizaba trabajos domésticos, trabajo sexual y algunas changas para sostener económicamente a su familia. Conocida y querida en su barrio por ser una persona alegre y activa en su comunidad. Formaba parte de algunos grupos del centro de salud N° 35 del Barrio 9 de julio, donde vivía, y además cursaba la escuela primaria para adultxs en el centro vecinal. Por eso, la carga significativa que tiene reivindicarla y recordarla en su barrio con su gente, es una prioridad y una decisión política.

Durante el mediodía del 25 de julio de 2015, se daba a conocer la triste noticia de otra mujer trans asesinada. Desde ese día hasta hoy, su hermana Soledad, junto con otrxs familiares no se dieron por vencidxs en la búsqueda de la verdad sobre el asesinato de Laura. Una familia conmovedora que aceptó y defendió a Laura de la violencia machista. Un padre que no aguantó el dolor de la injusta muerte de su hija, falleció un año más tarde. Pero aún así, Soledad Moyano, con su fuerza admirable y el eterno amor hacia su hermana, no retrocede y sigue peleando para que se haga justicia.

Marcha contra los Travesticidios y Transfemicidios. FOTO: MEDIONEGRO

La causa está a cargo de la fiscal Liliana Copello. La misma que, en menos de dos meses, imputó a Dayana Gorosito por “homicidio calificado por el vínculo”. Dayana fue obligada por su pareja, Luis Oroná, a parir en un descampado, luego le robó la beba y la mató. La justicia la acusó de omisión. En este caso, como en muchos otros, está claro que  la organización y la presión social a la Justicia, logró que la liberaran el 17 de mayo de 2017, luego estar encarcelada un año.

El año pasado, a partir de la marcha que se realizó a dos años del asesinato de Laura Moyano, se movilizó con el objetivo de denunciar la falta de avances en la causa, y además se reclamó por los travesticidios. Aún así, en el largo transcurso de 3 años, todavía se desconoce quien o quienes fueron los culpables de terrible asesinato, a golpes, con saña, dejando marcas en sus genitales y en todo su cuerpo. Evidencia material del odio que reciben las personas travestis y trans en Argentina. La expectativa de vida de una persona trans no supera los 35 años. Acompañado de un entramado de violencias de todo tipo que se encargan de precarizar la vida de las personas que no sólo deciden romper con la norma heterosexual y cis-sexual, sino que además sucede con las que pertenecen a la clases bajas. Una población históricamente golpeada y rechazada por las instituciones, por la justicia y por la sociedad. Según un informe elaborado por la Federación Argentina LGTB, durante el 2017 hubo 103 agresiones, asesinatos o hechos de violencia física, impulsados por la discriminación por orientación sexual, expresión e identidad de género. En el 58% de estos casos las víctimas son personas trans o travestis. En febrero de este año, ya se conocían al menos 15 casos de asesinatos a personas trans. Esto da cuenta de una gran problematica, que debe ser resuelta con urgencia. Estos datos no pretenden de ninguna manera caer en la victimización hacia el colectivo trans, sino intenta visibilizar un problema que atraviesa fuertemente a nuestra sociedad. La comunidad trans que tanto ha enseñado sobre lucha y militancia a lo largo de su historia política. Existen casos como  Lohana Berkins, pionera e impulsora de importantísimos cambios para la comunidad trans. Maite Amaya, dirigente piquetera libertaria de la FOB . Diana Sacayán, también impulsora de derechos para la comunidad LGTBIQ, siendo su participación decisiva para la Ley Nacional de Identidad de Género. Artistas como Susy Shock que con sus producciones artísticas maravillosas, como sus poemas y su música nos invita a conocer las sensibilidades de una trava sudaka con una marcada crítica al colonialismo y al capitalismo. Experiencias organizativas que cuentan con muchos años de trayectoria y expansión por distintas provincias como ATTTA (Asociación de Travestis, Transexuales y Transgéneros de Argentina).

Marcha contra los Travesticidios y Transfemicidios. FOTO: MEDIONEGRO

Estamos en un contexto en el que las demandas feministas crecen en adhesiones y en visibilidad. Por eso, no es menor nombrar todas las iniciativas que hay desde distintos espacios políticos para concretar una Ley de Inclusión Laboral Trans, a lo largo y ancho del país. Sin embargo, la comunidad trans sigue sin acceder a trabajos formales, y además las trabajadoras sexuales siguen sin conseguir el reconocimiento de sus derechos, un reclamo histórico. Todavía falta para que las demandas del colectivo trans y travesti puedan ser consideradas y reivindicadas como las de las mujeres cis, pertenecientes a clases privilegiadas.  Como así también en muchas de las organizaciones sociales y políticas que invisibilizan la importancia de construir un feminismo disidente, que atienda a las problemáticas del colectivo LGTBIQ, y que además construya la participación concreta y el protagonismo de estxs sujetxs.

En momentos donde nos insisten en el olvido, en la tristeza, la falta de empatía y la individualidad, mantener viva la memoria es una tarea urgente. Construirla colectivamente y saber para qué, también. Justicia es que no vuelva a pasar.

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Guillermina Huarte

Estudiante de eso que le llaman comunicación social. Lesbiana y feminista con orgullo. Pelea con facilidad. Quisiera que sea verano todo el año. Desconfía y reniega de la astrología.
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