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Más allá del análisis técnico –números de votantes y otras yerbas democráticas-, las elecciones de medio término en Estados Unidos implicaron la llegada al poder de gays, afrodescendientes, musulmanas y latinas en diferentes ámbitos por primera vez.

Por Sofía Jalil para Enfant Terrible

En Estados Unidos, las elecciones de medio término han sido históricamente un termómetro político para el gobierno de turno, en este caso el de Donald Trump y los republicanos.

Celebradas el pasado martes 6 de noviembre en pleno día laboral, les yankis renovaron un tercio del Senado y la totalidad de la Cámara de Representantes (similar a nuestro Congreso de les Diputades), además de 36 gobernaciones y parlamentos locales. Hubo gran presencia y conquistas por parte de gays, afrodescendientes, musulmanas y latinas pero vamos por partes.

Por primera vez, un estado yanki tiene un gobernador gay. Se trata del demócrata Jared Polis, de 43 años, quien ganó la gobernación en el estado de Colorado, en el centro de Estados Unidos. La atención médica universal, la educación infantil gratuita y la conversión de Colorado a un estado de energía 100% renovable fueron sus propuestas durante la campaña.

No solamente Polis salió del closet en la política: 21 candidatos gays fueron por Congreso y cuatro por las gobernaciones, según informó la Agencia Presentes.Candidatos LGBTQ se han postulado sin precedentes en números estados de la nación y es una inspiración para que más LGBTQ se lancen” dijo Annise Parker, presidente de la organización LGBTQ Victory Fund, antes de los comicios.

#SeVaACaer

Las mujeres también dieron tela para cortar al vencer a sus opositores hombres. Las demócratas Verónica Escobar y Sylvia García son las primeras representantes latinas por el estado de Texas.

No obstante el triunfo, García renunció a su puesto de senadora cuatro días después de los comicios. Ante la prensa, argumentó que actuará desde fuera del Congreso ya que durante dos mandatos consecutivos construyó relaciones que le ayudarán a llevar una agenda que “beneficiará a todos los miembros de nuestra dinámica comunidad, la educación pública, la salud reproductiva de las mujeres y la accesibilidad a la salud universal”.

Por otra parte, Ayanna Pressley se convirtió en la primera mujer negra en representar al estado de Massachusetts. Ella, al igual que Escobar y García, forma parte del partido de lxs azules –como se conoce a lxs demócratas en oposición al rojo de lxs republicanxs-.

Mientras que Rashida Tlaib -sangre palestina, 42 años y representante de Michigan- e Ilhan Omar -refugiada somalí de 36 años y representando a Minnesota-, ambas azules, son las dos primeras mujeres musulmanas en ingresar a la Cámara de Representantes.

Tlaib es la mayor de 14 hermnxs de una familia de inmigrantes palestinos de clase obrera de Detroit, Míchigan. Fue la primera en su familia en ir a la universidad donde obtuvo su título en ciencias políticas en 1998 y 14 años después, dos hijos mediante, sumó a su carrera política un título en abogacía. Durante las elecciones, recibió el 84,6% de los votos según informó el New York Times (08-11-2018).

La más renombrada mediáticamente -antes, durante y después de las elecciones- fue Alexandria Ocasio-Cortez. De cuna puertorriqueña y con tan solo 29 años, se convirtió en la primera congresista más joven de los Estados Unidos: latina, millenial y mujer. 
De base progresista, su lucha gira en torno a garantizar la salud y la educación pública lejos de la mercantilización y las privatizaciones. Además es una férrea defensora de la libre circulación y permanencia de las personas más allá de lo que el pasaporte dicte.

En este sentido, durante la campaña criticó la política exterior que lleva adelante Trump con Israel y denunció la “masacre” que viven lxs palestinxs en la frontera de Gaza. También hizo públicas sus denuncias de abusos contra los derechos humanos y la tenencia de niñxs por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, según declaró en el medio Washington Free Beacon (27-06-2018).

Del pequeño resumen de estas figuras emergentes, probablemente haya más nombres que olvido detallar en lo vertiginoso de las noticias.
El meollo de la cuestión radica en lo increíble que es presentarles a lxs canditatxs relacionando un aspecto de sus vidas privadas -como es la sexualidad o bien sus raíces étnicas- para marcar y acentuar que las disidencias ingresan al poder. Si no se les nombran, no existen.

Y, entre tanta presentación a les flamantes ganadores, llega una suave brisa de esperanza cargada con la voz de la politóloga Chantal Mouffe quien desde Bélgica insiste “desde la pluralidad se puede lograr el consenso”.
O bien, como escribió la argentina y referente queer, Gabriela Cabezón Cámara, en su último libro Las aventuras de la China IronEn mi nación las mujeres tenemos el mismo poder que los hombres. No nos importa el voto porque todos votamos y porque podemos tener tanto jefes como jefas o almas dobles mandando”.

Fuentes: Además de las citadas, Página 12, AFP y Wikipedia.

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Redacción Enfant Terrible

Somos el equipo de redacción de Enfant Terrible: el resultado de millones de años de evolución aglutinados en este irreverente existir.
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