Chile entró en su tercera semana consecutiva de protestas con un “Súper Lunes” convocado transversalmente por sindicatos, organizaciones sociales y políticas, jubilados y estudiantes, organismos de DDHH y miles de autoconvocados. El gobierno de Sebastián Piñera declaró en una entrevista exclusiva para la BBC estar “dispuesto a conversar”, tras lo cual ordenó reprimir brutalmente la convocatoria de Plaza Italia en el centro de Santiago.

Foto: Andres Masotto

Una nueva jornada de protestas sacudió Chile en el llamado “Súper Lunes”, una convocatoria transversal y masiva que incluyó sindicatos, organizaciones de derechos humanos, feministas, estudiantiles, sociales y políticas, además de jubilados y miles de autoconvocados. Las mayores concentraciones, eminentemente pacíficas se registraron en Santiago, Valparaíso y Viña del Mar.

Durante los momentos de mayor concentración popular en la ya emblemática Plaza Italia del centro santiaguino, el presidente Sebastián Piñera brindaba una entrevista en exclusiva para BBC en español donde declaró estar dispuesto a “conversar” todos los temas que los manifestantes plantean, incluso una “reforma constitucional”. No obstante minutos después instruyó a su nuevo ministro de Seguridad, Gonzalo Blumel a dispersar la concentración desatando una brutal represión.

A pesar de haber pedido la renuncia a todo su gabinete y renovarlo con viejos aliados de su anterior mandato, el presidente Sebastián Piñera parece no acusar recibo de que el principal reclamo de los protestantes pasa por su renuncia inmediata y la convocatoria a una Asamblea Constituyente. El cuestionamiento profundo que trae aparejado el #ChileDespierto amenaza el statu quo de la desigualdad y la miseria instaurado desde el fin del pinochetismo, y permite pensar en el fin del relato neoliberal en el país vecino.

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Santiago Torrado

Menorquín en Argentina. Fotógrafx documental. Discuto política a los gritos y tengo un perro que se llama Lupo.
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