Foto: Solidaridad con Facundo Molares (Facebook)

Desde el 29 noviembre Facundo Molares Schoenfeld, fotoperiodista argentino de 44 años, se encuentra detenido ilegalmente por el gobierno de facto de Jeanine Añez en Bolivia.
Una afección renal lo llevó a ser hospitalizado y en ese contexto, personal policial del país vecino armó una causa en su contra haciendo hincapié en sus antecedentes políticos como fundamentos de su detención.

Permanece incomunicado en un penal boliviano sin contacto con el exterior, sin tratamiento médico por sus problemas de salud, sin posibilidad de hablar con su familia. Facundo se encuentra en una situación de vulneración total en el penal de Chanchocoro, en La Paz, arrestado por la dictadura que vive el país hermano.

El golpe de estado al gobierno de Evo Morales desató una persecución a todo dirigente político del MAS, militantes sociales y a todes aquelles que quisieran repudiar el contexto que se vive hoy en el país vecino. Molares se desempeña como fotoperiodista en Revista Centenario, y como todo reportero, cuando las revueltas populares se desarrollaban, Facundo participó de las movilizaciones, no sólo por su trabajo periodístico, sino también por su sentido de responsabilidad de acompañar a quienes estaban padeciendo un golpe de estado como el que hoy está presente en Bolivia.

Facundo se encontraba en un pueblo muy cercano a Santa Cruz de la Sierra, cuando comenzó a sentir malestar de salud. Compañeres del MAS lo ayudaron para poder revisar su estado de salud, en el cual terminó en el Hospital Japonés de Santa Cruz donde tuvieron que dejarlo solo e ingresarlo como NN dado el nivel persecución a los militantes sociales. En este contexto, quienes ayudaron a Facundo, fueron detenidos, y en el caso de el director de la clínica barrial que le dio atención primaria en un principio también.

Foto: Solidaridad con Facundo Molares (Facebook)

Por un problema renal agudo Facundo terminó en un coma inducido y recién pudo ser reconocido cuando llegó su padre Hugo Molares al hospital. En cuando las autoridades se enteraron quién era aquél argentino hospitalizado se desplegó un operativo para su detención inmediata armando una causa contra Facundo en la que le imputan homicidio e incitación a la violencia en el bloqueo al Puente La Amistad, en Santa Cruz, en donde murieron dos personas.

Dichas imputaciones sin ningún tipo de pruebas, sólo algún testigo que dice haber visto a Facundo en el lugar, no tienen sustento alguno y no impidió que se le abriera una causa, que se le dicte la prisión preventiva y que los lleven detenido sin avisarle al abogado ni a la familia, y sin contar con el alta médica.

Facundo no puede tener comunicación telefónica, no puede recibir visitas, su padre pudo conseguir un abogado que desde Argentina muy poco puede accionar, ya que a Bolivia no lo dejan ingresar a llevar adelante la defensa; y en todo este tiempo tuvo un defensor oficial que muy poco hizo por la causa.
Su único contacto con el afuera es a través del consulado de Argentina en La Paz, por el cual le proveyeron ropa y le suministra los medicamentos que necesita por su afección de salud.

Es así como en pleno siglo XXI a un ciudadano lo detienen ilegalmente, le arman una causa por cuestiones políticas y lo restringen de atención médica y de defensa. Todo muy normal.
La estrategia de quienes continúan reclamando por Facundo es darle la mayor visibilidad posible al caso y apelar al apoyo por parte de los bloques del Congreso Nacional. Mientras tanto se armo la coordinadora en Solidaridad con Facundo Molares en dónde se aunó esfuerzos para reclamar por su liberación y repatriación. 

Contacto: [email protected]

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Julián Andreatta

Estudiante de la psiquis, fan de la distorsión de los marshall y de Tony Montana.
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