Marisela Santibáñez es diputada nacional por el Partido Comunista de Chile pero cuenta con más de 25 años de carrera televisiva y radial. Polémica, mediática, feminista e hincha fanática del Colo-Colo Marisela nos cuenta las tensiones entre la calle y el parlamento, entre las instituciones de la democracia representativa chilena y las exigencias populares por una nueva constitución, que sacuden el país de hace más de dos meses.

Faltan pocas horas para una nueva convocatoria popular en la Plaza Dignidad. Grupos de jóvenes bajan por la avenida Tobalaba en dirección al metro que debería dejarlos en la estación Baquedano, epicentro de la protesta chilena y símbolo de lucha contra el neoliberalismo en estos últimos meses. A la terraza de un bar llamado 1312 (quizás algo más que un guiño antirrepresivo) llega Marisela Santibáñez, diputada nacional por el Partido Comunista.

-Soy actriz de formación y tengo 25 años de trayectoria como comunicadora. A los 19 años comencé mi carrera, hice radio y participé de paneles en programas de televisión muy populares en Chile como Sálvese Quien Pueda y Show de Goles. Desde siempre, en la política como en los medios de este país, ser mujer es tener que ganarte el espacio.

Santibáñez mezcla el glamour de una diva televisiva con el discurso firme y potente de la izquierda, corriente de la que es adherente desde siempre, y diputada desde hace algunos años. Habla rápido y con claridad. Su primer reconocimiento popular lo ganó a pulso en un panel televisivo plagado de varones que discutían sobre fútbol que se emitía por las noches en Chilevisión. En junio de 2013 lanzó su candidatura a Diputada y pese a obtener la primera mayoría con 39.045 votos, un 24,71% del total, no resultó electa por las reglas del sistema electoral binominal.

-Además de todo lo que mencioné antes, soy primero que nada hincha del Colo-Colo; el club de fútbol más grande e importante de latinoamérica. En 2009 no militaba para nadie, solo levantaba la bandera del Colo-Colo, entonces le dije a Marco Enríquez- Ominami (fundador del Grupo Puebla) yo estoy contigo; vamos por una Asamblea Constituyente con todo lo que implica, y apoyé su candidatura presidencial.

En junio de 2017 decidió postular a la Cámara de Diputados en representación del 14° Distrito, por las comunas de Alhué, Buin, Calera de Tango, Curacaví, El Monte, Isla de Maipo, María Pinto, Melipilla, Padre Hurtado, Paine, Peñaflor, San Bernardo, San Pedro y Talagante, de la Región Metropolitana de Santiago, por el Partido Progresista (PRO), en el pacto Todo por Chile y para el periodo 2018-2022. Resultó electa resultando con el 11,87% del total.

Fuiste electa diputada en 2017 e impulsaste un plebiscito municipal para reformar la constitución heredada del pinochetismo (Ley N° 21.200), también apoyaste el referéndum contra las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) en 2017, que alcanzó un millón de votos. ¿Este estallido popular se venía gestando desde entonces?

-Si, yo creo que si. Aquellas dos experiencias, además del enorme movimiento estudiantil ya mostraban una clara tendencia de rechazo a cómo está organizada la sociedad chilena, desde el pinochetismo hacia acá. La constitución del 80 fue ideada por ministros de Pinochet. El caso del negociado de las AFP es escandaloso porque además fue implementado por José Piñera, el hermano del actual presidente, que era Ministro de Previsión y Trabajo del régimen. La gente ya no podía más entonces y hoy estamos viendo los resultados.

Hace poco te incorporaste al bloque del Partido Comunista en el Congreso. ¿Como manejas la tensión entre la calle y las instituciones? ¿Qué opinas del reclamo que viene desde Plaza Dignidad, que cuestiona el “Acuerdo por la Paz”?

-La gente no es tonta. Ese llamado “Acuerdo de Paz” al que no fuimos invitados… tras varias explicaciones, como PC no firmamos este acuerdo insuficiente, un maquillaje para un pueblo que despertó.Por eso de cara al mes de abril, cualquier cosa que los comunistas presentemos en la “Convención” va a ser cuestionado. El PC representa la voz de las bases y de la calle.

Con todo, esta semana hemos conseguido algo importante. En el Congreso conquistamos la paridad de género en los escaños de la Convención. Habrá que ir al Senado a pelear también escaños reservados para Mapuches e Independientes, por eso la lucha continúa en las calles y en las instituciones.

¿Qué opinas del rol protagónico que han tenido los feminismos durante este estallido social?

Acá te voy a ser muy sincera, las mujeres en Chile no nos hacemos feministas, nacemos feministas. Los hombres nunca han tenido que pelear por su lugar en la sociedad porque lo tienen garantizado desde siempre. También es cierto que, aunque sean los menos, hay casos de denuncias falsas contra hombres para quitarles la custodia de sus hijos. Por eso yo no levanto ninguna bandera. De todas formas acompaño enérgicamente muchos de los reclamos feministas, es más, hace un tiempo me di el lujo de regalarle un pañuelo de la Campaña por el Aborto a la ministra de Salud, tras una sesión de Cuentas Públicas.

Para mí, de hecho, la salud es una de mis principales materias legislativas por convicción política y personal. Hace 8 años mi hija Rafaela falleció tras varias semanas de lucha contra una leucemia. Ella se atendió en hospitales públicos. Desde entonces esa es para mí una causa fundamental. De cara a la nueva constitución pienso pelear por una sanidad pública, universal, gratuita y de calidad para todos los chilenos.

¿Supongamos que, como marcan todas las tendencias, en abril se vota a favor de una nueva constitución, cómo ves la apertura de ese proceso?

Lo maravilloso de este estallido social en Chile es que la gente está súper politizada, está participando activamente de la discusión. Pero de cara al referéndum las preguntas son distintas y capciosas. La derecha tiene muchos recursos, se la ven venir. Por eso plantean que una nueva constitución no puede modificar las concesiones de obra pública, los recursos estratégicos y naturales entregados por años a las grandes corporaciones de las que ellos mismos son accionistas y CEOs.

Otra cosa fundamental que tenemos que cambiar es poner a los Carabineros a disposición de la justicia ordinaria. No puede ser que después del despliegue de violencia que hemos visto estas semanas los únicos con potestad para juzgar los crímenes cometidos por los pacos sean .. los propios pacos, es decir los tribunales militares. Eso tiene que cambiar.

En ese mismo sentido iba a preguntar: ¿Qué sucede con las violaciones de Derechos Humanos? hay muertos, hay desaparecidos, hay violencia sexual ¿qué pasa con esas denuncias?

Mira, como pasó con tus compañeros periodistas argentinos detenidos durante las primeras semanas de protesta en Chile yo siempre estoy a disposición. Los diputados somos fiscalizadores, podemos exigir a las fuerzas de seguridad información sobre los detenidos, pero no podemos estar en todos lados. En una ocasión tuve que intervenir por la detención de dos niños, NIÑOS! que los llevaron al SENAME, un lugar terrorífico sobre el que pesan denuncias de violaciones y maltratos.

Por eso me parecía tan importante dar esta entrevista. Pensaba.. será que tendremos que instar a los países hermanos a que vean qué situación precaria hay en materia de derechos humanos en Chile.

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Santiago Torrado

Menorquín en Argentina. Fotógrafx documental. Discuto política a los gritos y tengo un perro que se llama Lupo.
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