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Sin repuestos, sin combustible, sin unidades acondicionadas, y sin respuesta de sindicatos ni empresarios, los trabajadores del Expreso Lomas SA llevan casi dos meses en abstención de tareas. En la punta de línea permanecen desde hace semanas decenas de obreros del transporte compartiendo guiso, mate, y esperando salir a trabajar en condiciones.

Desde el año 2011 los trabajadores de la línea de bondis Expreso Lomas SA levantan quejas a la empresa por el mal estado de los coches, la falta de repuestos, el abandono de las instalaciones, incluso la falta de combustible de muchas unidades que han ido quedando varadas en el enorme playón de la cabecera de la línea.

Abel tiene poco menos de 30 años y es chofer desde hace casi diez en el 165 que hace el recorrido entre Monte Grande y Once, vestido como para brindar servicio nos recibe en la punta de línea. «De un día para el otro dejaron de venir los repuestos, las unidades están en mal estado, los coches se amontonan acá y nadie da respuesta. Ni la empresa, ni el sindicato, todos se borraron» cuenta mientras recorremos el inmenso parque donde se oxidan más de 140 autobuses que transportan 50.000 pasajeros cada día.

A principios de este año los ex socios del Expreso Lomas se declararon en quiebra y vendieron la empresa por partes a distintos compradores, entre ellos a El Puente SAT, (testaferro del grupo DOTA) que se ocupó de vaciar por completo la línea hasta dejarla sin poder prestar servicio. 

«Después vino la intervención judicial, declararon nula la quiebra pero el servicio no se reanudó por falta de insumos básicos. Ahora esperamos que venga algún inversor para poner en condiciones los coches y salir a brindar el servicio».

A pesar de llevar 66 días en abstención de tareas y cobrando sólo una parte del sueldo, los trabajadores del Expreso Lomas mantienen el buen humor y la firmeza por sus reclamos. La actividad en la punta de línea es frenética: cocinan, juegan al truco, se reúnen en ronda y discuten las novedades, convocan asambleas y hablan con vecinos y usuarios de la zona que les acercan su solidaridad. Mientras la resolución del conflicto espera cajoneada en algún juzgado de La Plata, los trabajadores se organizan colectivamente. De acá no nos vamos hasta que podamos salir a trabajar en condiciones sentencia Abel.

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Santiago Torrado

Menorquín en Argentina. Fotógrafx documental. Discuto política a los gritos y tengo un perro que se llama Lupo.
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