El ultraderechista y mesías del evangelismo brasilero Jair Bolsonaro ya es el presidente electo de Brasil. Con el 55% de los votos el fascismo se instala en un país clave para toda la región, con un 10% de ventaja sobre su oponente, el petista Fernando Haddad.

Foto:. Ignacio Aronovich

La segunda vuelta electoral en Brasil ha otorgado la victoria al candidato fascista Jair Bolsonaro tras una campaña marcada por las convocatorias evangelistas, los pronunciamientos de militares y policías, y abundantes noticias falsas.

El petista Fernando Haddad, candidato de Lula se quedó lejos de la presidencia con el 44% de los votos, a pesar de conseguir nuclear una masa electoral que no responde tradicionalmente al PT, como el heterogéneo movimiento #EleNao impulsado por organizaciones LGBTIQ y feministas.

“A Dios rogando..”

Bolsonaro viene a imponer una política de libre circulación de armas -para lxs que las puedan comprar- para fomentar la “seguridad”, su partido encabeza la llamada “Bancada de la Bala”, grupo parlamentario con más de 250 diputados, todxs ellxs ex militares o policías. Este grupo  busca eliminar el Estatuto de Desarme (imulsado por Lula) bajar la edad de imputabilidad, y militarizar lo que queda de la maltrecha democracia Brasilera. Todo movimiento social será considerado terrorista y perseguido como tal.

Con las armas en una mano y el evangelio pentecostal en la otra, el país más importante de la región se sumerge en una triste y reaccionaria vuelta a su período predemocrático. La “Bancada de la Biblia” cobra fuerza en el panorama político con más de 100 diputados pastores que vienen a abrir un frente para ilegalizar el aborto, eliminar la educación sexual y quién sabe… quizás se animan y prenden fuego alguna bruja..

Causas y Azares

No hay ni un solo ciudadano brasilero o de cualquier otro país del mundo que no haya visto o leído las declaraciones misóginas, racistas, machistas, o de exaltación de la tortura y la violencia que Jair Bolsonaro viene profiriendo desde hace 27 años. No se puede decir que no sea coherente..

Con todo ese bagaje, es precipitado aún sacar conclusiones deterministas o unívocas sobre qué pasó en la democracia brasilera para que un candidato de este calibre (nunca mejor dicho) ocupe la primera magistratura. Seguramente no haya forma de explicarlo solamente por uno o dos motivos.

Sin embargo antes de aumentar el caudal de tinta que ya corre por las redacciones y departamentos de sociología de periódicos y universidades hay una tarea mucho mas importante, defender como ultima trinchera, las pocas libertades democráticas que nos quedan.

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Santiago Torrado

Menorquín en Argentina. Fotógrafx documental. Discuto política a los gritos y tengo un perro que se llama Lupo.
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